Universidad de Playa Ancha.
Valparaíso Chile.
Trolebuses: Proceso de instalación y arribo ala ciudad de Valparaíso,
una mirada hacia la vanguardia 1948 – 1953.
Autor:
María Ximena Olivares Cisternas
Leandro Alonso Oyarzún Medina
Valparaíso 2009
Presentación.
Lo que se expone es parte componente de un trabajo mayor de los
autores, donde han dado cuenta, de parte de la Historia de la
modernización técnica que se va a producir en Valparaíso, en las
primeras décadas del siglo XX.
Como puerto principal del país y además paso obligado de muchas
embarcaciones, desde el norte del Pacífico y del sur del mismo,
Valparaíso, está expuesto a los avatares-incorporaciones, ingerencias-
de la modernidad y del progreso. Es por eso que la incorporación,
entre otros avances técnicos, como los trolebuses, van a tener una
connotación pública, de resonancia social, donde se discutirá la
introducción de tal medio de locomoción.
En Valparaíso en ese momento el transporte estaba en manos del
ferrocarril, que si bien era un elemento fundamental de transporte de
carga, principalmente, y de personas desde el muelle hacia otras
comunas, este –a saber de informaciones de la época- causaba ciertos
inconvenientes, como eran, demasiado rumor en las calles, humo que
ensuciaba las casa y las vibraciones por el peso y el volumen natural
del mismo. La población no estaba contenta con esta realidad. Otro
medio eran, la locomoción con motor a combustión interna –micros,
góndolas-, pero que no eran lo suficientemente eficaces y pocos en
cantidad. Por lo tanto la necesidad estaba manifiesta y por ende la
preocupación por encontrar un medio que satisficiera las carencias de
la gran mayoría de la población,
Lógicamente el proceso de elección, selección y finalmente de
decisión, fue bastante largo, y lleno de proyectos y dificultades
para, que finalmente tomar la opción.
Esto último fue llevado a cabo por la municipalidad de Valparaíso
mediante concursos, que fueron publicitados por medio de prensa local
y otras instancias.
Este trabajo desarrolla cada paso hasta llegar a la instalación del
mismo en la década del “50”, si, mostrando una serie de dificultades,
antecedentes y elementos significativos, a propósito de esta nueva
incorporación tecnológica, que vendría a poner a Valparaíso dentro de
una ciudad moderna, de acuerdo a las necesidades de la época.
Por lo antes expuesto es que invitamos a interiorizarse de tan
interesante pasaje de nuestra historia porteña, a través de un gran
elemento patrimonial, como son los trolebuses, que en el pasado
cercano cautivaron al puerto y la ciudad, porque se transformaron en
hitos propios de la urbanización y que en la actualidad luchan por
mantener su presencia y dignidad, porque son parte del acervo cultural
de la ciudad de Valparaíso.
Profesor.
Alessandro Monteverde Sánchez.
Llegada de los trolebuses
En el mundo, el primer servicio de trolebús entró en funcionamiento en
los albores del siglo XX, más específicamente en el año 1900, durante
una exposición en París, Francia. Posteriormente entraron diferentes
líneas en servicio, como lo fue en Italia, la correspondiente a la de
Pescara-Castellamonte, en 1903; sin embargo, prontamente esta idea de
servicio eléctrico se abandonó y el trolebús permanecerá en abandono
por un período de 30 años. A Partir de 1930 se produce un auge en el
uso de este sistema de locomoción, “el año 1935 Inglaterra contaba con
1400 trolebuses y en Estados Unidos había 650 empresas que atendían
con estos vehículos el servicio urbano” . El trolebús tuvo un
importante auge y masificación a nivel mundial, como medio de
transporte moderno, que terminó con el funcionamiento de los trenes
urbanos, tranvías. Lo cual hizo de este nuevo servicio eléctrico, un
sistema de transporte privilegiado por los pasajeros, y su
masificación fue tal que, nuestro país no quiso quedar al margen de la
vanguardia mundial y para finales de la de década de los 40, se
inicio el proceso de gestiones para instalar el moderno servicio en
nuestro país.
Transformaciones urbanas acaecidas en el plan de la ciudad de
Valparaíso
La finalidad que buscó tanto el país durante la década de 1940 como la
municipalidad de Valparaíso fue sin lugar a dudas promover y generar
cambios sustanciales dentro de los espacios públicos de la ciudad con
la finalidad de otorgar elementos modernizadores para Valparaíso.
La implementación de este servicio en Valparaíso motivó una
preocupación por parte del municipio, pues permitió a la ciudad
cambiar su rostro por uno mucho más “moderno”.
A $3 el Kilo de Tranvía
La transformación urbana que comenzó a manifestar la ciudad para
poner en marcha el nuevo modo de transporte y cambiar su fachada para
dar aires de modernidad y comodidad al ciudadano de Valparaíso, se
inició con la supresión del tren urbano eléctrico que entre ruidosos
y lentos viajes recorrió durante la primera mitad del siglo XX las
calles porteñas.
Las gestiones que lograron desarticular este servicio, que para estos
tiempos no suplían las necesidades de la población, lo inició el
municipio a comienzos del años 1951, tras la sesión especial del 8 de
febrero de 1951, en la cual los señores Juan López Araya y Carlos
Tomasello presentaron un Proyecto que debió iniciar la Empresa
Nacional de Transporte tras la situación que presentaba el servicio de
transporte urbano en la ciudad. Así lo informó el diario La Unión: “la
Municipalidad de Valparaíso acordó anoche proceder a la inmediata y
definitiva supresión del servicio de tranvías por la Avenida Pedro
Montt” , esto a raíz de la problemática y constante amenaza que
significó la circulación de estos antiguos vehículos, los que eran
considerados “un grave peligro para el tránsito y los pasajeros” , por
lo cual se ordenó la inmediata retirada de sus rieles por la principal
arteria de la ciudad, Avenida Pedro Montt, lo cual obligó a la Empresa
Nacional de Transporte, E.N.T., quien se encargó del mantenimiento y
administración de este servicio. Por otro lado, además de la constante
amenaza que significaba para el ciudadano de Valparaíso, se tomó en
cuenta, para iniciar la supresión de estos vehículos, los daños que
provocaban a la ciudad, pues según la queja que realizó la Unión de
Transportes Motorizados a la Municipalidad de Valparaíso durante el
mes de junio de 1950 y que el señor Juan López de Araya hizo presente
en la sesión extraordinaria de enero de 1951, señaló “el estado en que
se encuentra la pavimentación de las principales vías de la ciudad
debido a la circulación de los tranvías” , lo cual constituyó un
atentado en contra de la apariencia de la ciudad, puesto que estos
vehículos circulaban por una sola vía, y esta se encontraba en medio
de la avenida o calle, sin una plataforma o solera especial para su
circulación, en algunas calles se encontraban instaladas las vías
sobre adoquines puestos especialmente para el funcionamiento del
servicio, y en otras sobre el pavimento o asfalto, ambos tipos de
superficies terminaban agrietadas y dañas en el mediano y corto plazo,
siendo o mas bien debiendo ser restituidas y reparadas
constantemente.
Es importante resaltar que con la finalidad de instalar el servicio de
trolebuses las principales calles porteñas sufrieron transformaciones;
la avenida Pedro Montt recibió una modificación completa, la cual se
inició debido a que “por el transito de los tranvías y la existencia
de rieles, presenta numerosos baches y hoyos, prácticamente imposibles
de reparar” . A su vez, se encontró necesaria la plantación de
árboles, con el fin de darle más “vistosidad”, se trajeron especies
mucho más frondosas. El proyecto contempló transformaciones en la
pavimentación, postación ornamental y diversos cambios que cumplían
con la finalidad de adornar y decorar esta arteria principal.
El primer paso que se realizó para lograr dicha obra fue el
desplazamiento de la movilización de esta Avenida hacia calles
aledañas, como lo fueron las calles Colón e Independencia, hacia donde
se desplazaron los modos de transporte, mientras se desarrollaron las
obras en la Avenida Pedro Montt, lo cual sirvió para incentivar el
desarrollo de estas calles debido a la circulación de peatones y
ciudadanos.
Por otra parte la participación de los comerciante del sector de Pedro
Montt también fue importante para cambiar el rostro de la ciudad,
pues, no todos los cambios estuvieron sujetos a disposiciones
municipales o fomentadas o apoyadas monetariamente por el municipio,
sino mas bien, fue de común acuerdo, pues a largo plazo, todos se
verían beneficiados con las transformaciones realizadas en este
sector. Ante esto, a los comerciantes les correspondió la
importantísima labor de “ofrecer grandes atracciones con sus vitrinas,
amplias y bien iluminadas” .
Sobre las medidas que se llevaron a cabo para poder realizar la
pavimentación de la avenida Pedro Montt, según lo indicado por el
director de obras de la Municipalidad de Valparaíso, Don Camilo Moya
Bravo, hubo que “despejar” ambas calzadas de la avenida, por lo cual
fue preciso “retirar los postes centrales de alumbrado que sirven de
sostén a los cables conductores de la electricidad alimentadora de los
tranvías” , puesto que su existencia, como a su vez la de los refugios
ubicados en este mismo lugar central de la avenida, no tenían
importancia alguna una vez que el trolebús entro en funcionamiento,
puesto que los cables
...
leer más »