--- El sáb 19-sep-09, Lucy Escobedo Embriz <lucy2...@hotmail.com> escribió:
ORACION DE SANACION
Pbro. Guadalupe Santos Pelayo
Señor Jesús, hoy necesito acercarme a TI,
como el leproso del Evangelio,
para suplicarte, lleno de confianza,
que mires la dolorosa
situación en que me encuentro.i
Jesús amigo de los pecadores,
Vida y salud de los enfermos.
Tú has sido enviado por el Padre Celestial,
con la misión de salvar a la humanidad
encadenada por el pecado y lastimada
por el dolor y por la muerte.
Con grande amor aceptaste la voluntad del
Padre, que puso ante TI el rostro de todos y
cada uno de aquellos, que heridos por el
pecado, experimentan el sufrimiento, la fatiga,
la desilusión, el miedo.
Contando con el SI valiente y generoso
de la Virgen de Nazareth,
Tomaste un cuerpo como el nuestro
para manifestarnos claramente que la
Misericordia de Dios, supera toda justicia,
que la bondad limpia toda mancha de
pecado y de impureza.
Yo quiero alabarte y bendecirte por tu
Admirable obediencia, que no solo te llevo a
caminar por los difíciles y estrechos caminos
en que la humanidad realiza su existencia.
sino, sobre todo hoy, especialmente hoy,
quiero alabarte y reconocer tu máxima prueba
de amor, al entregar tu vida, en la cruz del calvario
para lavar con tu sangre mis miserias.
Gracias Jesús, por tu muerte de cruz,
muerte de infamia, de deshonra de condena.
injustamente fuiste llevado al sacrificio, para en
la cruz clavar mis faltas, mis vicios, mis pecados.
Aquí, frente a la cruz, yo te escucho pedirle
Al Padre por mí, una disculpa:
“Perdónales que no saben lo que hacen”
Si, Jesús, por mucho tiempo no he sabido
a donde dirigir mis pasos, ni a que dirección
orientar mis sentimientos.
Por eso te he ofendido a TI, a los que amo he
dañado y mi propio corazón he destrozado.
Señor, con la angustia en mi alma quiero
gritarte el dolor que me desgarra,
por mi Enfermedad,
por mi situación familiar
por los problemas que me embargan.
Como el salmista yo repito:
“las lagrimas son mi pan, día y noche no cesan”
Contemplo así tu rostro desfigurado
y maltratado, viendo tus manos clavadas
y tú pecho traspasado, puedo,
humilde a ti acercarme,
descalzo como Moisés,
postrado como el leproso,
para clamarte confiado
“si tu quieres puedes limpiarme”
No justifico esta petición
en mis obras de bondad,
ni en lo recto de mis acciones,
ni en la fuerza de mi fe
Solo en tu amor Señor, en tu bondad,
que como fuente inagotable fluye incansable
y generosa para los sedientos.
Señor Jesús, necesito hoy tu poder sanador,
extiende tu mano y tócame;
Si estoy en el fango del pecado, rescátame
Si me ves encadenado por los vicios, libérame.
Si postrado por la debilidad, fortaléceme
Si estoy en confusión, oriéntame,
Si en la oscuridad, ilumíname,
Si quebrantado o deshecho por los problemas
o angustias, reconstrúyeme.
Mi corazón traspasado por el dolor,
Alza su voz para gritarte como el ciego de Jericó:
“Jesús hijo de David,
ten piedad y misericordia de mi,
que soy un pobre pecador”
Señor, no seas sordo a mi suplica humilde.
Perdóname, Sáname, Libérame.
En tus brazos me abandono,
como el niño en los brazos de su buen padre,
atiéndeme, bendíceme y pacifícame.
Gracias por escucharme, Confío en TI.
Señor Jesús, Buen Pastor y Salvador del mundo.
¡Sálvame!
María Reina de la Paz, intercede por mí.
Amen.